En varios post anteriores os hemos hablado de la organización semanal para preparar nuestros platos del día a día, ya que son una buena manera de optimizar tiempo y ahorrar en nuestra cesta de la compra.
En ellos, os hemos hablado de como preparar los productos principales que vamos a consumir (legumbres, cereales y verduras), como producirlos y guardarlos para que nos aguanten el máximo de tiempo posible en el mejor estado.
Hoy ampliamos un poco más el tema, os ensañaremos a preparar diversas salsas, pesto, salsa de yogurt y salsa de tahina y almendras. Estas tres elaboraciones son el acompañamiento perfecto para todos nuestros platos, les darán el frescor y un plus de sabor que harán nuestras comidas más amenas.
Son muy rápidas de preparar, bien guardadas y refrigeradas nos aguantaran 5 días en la nevera perfectas.


Salsa Pesto de espinacas y almendras

90g espinacas
50 almendras
50 parmesano
60 aceite de oliva virgen extra
60 agua fría
Sal y pimienta

La receta es muy sencilla, simplemente juntar todos los elementos en el vaso batidor y triturar no más de 45 segundos, obtendremos una crema untuosa de pesto ideal para acompañar todos nuestros platos, no solo de pasta, también para ensaladas, desayunos o pescados.


Salsa de yogur y pepino

2 yogures naturales - 250g
50 gr pepino
15 gr aceite de oliva
Menta fresca picada
El zumo de 1/2 limon
Sal y pimienta

En un bol rallaremos el pepino con su piel, entonces añadiremos el resto de ingredientes y mezclaremos todo bien. Esta es un elaboración muy común en la cocina griega y turca que la utilizan para aderezar ensaladas. Es muy rápida de elaborar y darán a nuestros platos un toque fresco muy agradable y diferente.

Salsa de tahina y limón

3 cucharadas tahini o pasta de sésamo
100-120 gr agua mineral
1 cucharada de mantequilla almendras (ver receta aquí)
El zumo de 1/2 limon
Sal y pimienta

Esta salsa es una versión de la salsa talatol que se utiliza en la cocina libanesa para acompañar el falafel. Añadimos la mantequilla de almendras casera para darle un toque diferente. Se elabora muy rápido, en un bol mezclaremos la tahini con la mantequilla de almendras la sal y la pimienta, mezclar bien con una cuchara y añadir el zumo de limón y el agua poco a poco y incorporarla a la mezcla. El resultado debe ser una salsa muy ligera. Es muy buena para acompañar ensaladas o verduras cocidas.








Volvemos a elaborar una receta italiana, tal vez seamos un poco repetitivos con esta cocina, pero es que nos parece que admite cualquier producto del que tenemos en nuestras despensas y mercados y además es la máxima expresión de la dieta mediterránea, la más saludable y sabrosa de todas.
Tere llevaba días queriendo cocinar lasaña, su receta de parmeggiana es una locura, así que nos decidimos a elaborarla. La sorpresa mayor vino cuando me dijo que la iba hacer partiendo de un ragout de lentejas y trigo sarraceno, receta que llevaba tiempo queriendo hacer del blog Contigo en la playa y la idea de hacer la lasaña así surge del blog Being Biotiful. Nos pusimos manos a la obra y el resultado super sorprendentemente sabroso y delicioso.

INGREDIENTES (para 4 personas):

- 150 gr lentejas
- 80 gr trigo sarraceno
- 160 gr seta shitake 
- 50 gr puerro picado
- 50 gr zanahoria picada
- 75 gr patata picada
- 1 ajete tierno picao
- 500 gr tomate frito
- 20 gr aceite de oliva virgen extra
- 12 láminas de pasta para lasaña
- Queso parmesano rallado
- Sal y pimienta
- 1c.sopera de pimentón de la vera dulce
- 2 hojas de laurel
- 500 gr agua mineral

Lo primero que haremos la noche anterior es dejar hidratando las lentejas toda la noche para mejorar su posterior digestión. A la mañana siguiente retirar el agua de la hidratación y disponerlas en la olla rápida con el trigo sarraceno, las verduras picadas, el pimentón de la vera dulce, las hojas de laurel, la sal y el agua. Tapar la olla rápida y ponerla al fuego, cuando suba la presión la dejaremos cocer 15 minutos. Transcurrido este tiempo retirar del fuego y dejar enfriar antes de abrir la olla. Deberá quedar un guiso denso de lentejas y trigo sarraceno.
Mientras se van cocinando las lentejas en una olla a parte con el aceite de oliva virgen extra rehogaremos las setas enteras sin cortarlas a no ser que sean muy grandes, añadir la sal y la pimienta y dorarlas muy bien para sacarles el máximo sabor y aroma, añadir entonces el tomate frito y dejar cocer 5 minutos. Añadir entonces el guiso de lentejas y trigo sarraceno al tomate frito y dejar cocer 10 minutos más. El aspecto deberá ser el de un ragout de boloñesa.
Poner a hidratar las hojas de pasta en agua caliente al menos 15 minutos y procederemos al montaje de la lasaña. En el fondo de la bandeja dispondremos una capa fina de nuestro ragout para que no se peguen nuestras hojas de pasta al hornearlas. Colocar cuatro láminas de pasta estiradas, encima podremos otra capa de ragout esta vez más gruesa, volver a poner otra capa de pasta y otra de ragout. Vamos a por la última capa de pasta, yo reserve un poco de tomate frito para cubrir las hojas de pasta y así mantenerlas hidratadas ya que al hornearlas se podrían secar demasiado. Rallamos queso parmesano en toda la capa superior y lo hornearemos 20 minutos a 190 grados hasta que la capa superior quede completamente gratinada. Listo para disfrutarla.







Nuestra afición pos los panes nos lleva a experimentar con cantidad de opciones y recetas. Hoy volvemos a elaborar un pan sin gluten a base de un cereal como es la quinoa. Un super alimento que en los últimos años está muy de moda, tiene gran cantidad de propiedades y gracias a anna de the green fuel, hemos descubierto que también es una opción estupenda para elaborar pan. Hemos adaptado a la receta a nuestro gusto y el resultado es un pan esponjoso que aguanta 3-4 días en perfecto estado guardándolo en el frigorífico y que podemos congelar.  

Al igual que el pan que ya teníamos publicado de Pan de Trigo sarraceno, son recetas que hay que hacer varias veces para conseguir el punto perfecto de la miga, ya que jugamos con humedad, a cada uno os quedara la mezcla de una forma, por ejemplo según lo tritures más o menos, o depende del horno que cada uno tengáis en casa.



  • INGREDIENTES

  • 350 gr de quinoa 
  • 600 gr agua para remojar la quinoa (que la cubra del todo) 
  • 125 gr de agua (para la masa) 
  • 180 gr agua  (para el lino)
  • 60g de semillas de lino
  • 1 cdita de sal marina
  • 1 cdita rasa de bicarbonato
  • 2 cditas de cúrcuma
  • 1 cdita de pimienta
  • El zumo de 1/2 limón
  • 60 gr aceite de oliva
  • Pipas de girasol para decorar
  • Romero fresco para decorar

Lo primero que haremos será lavar muy bien la quinoa, la dispondremos en un bol y volcaremos sobre ella los 600 gr de agua recién hervida. Lo taparemos y lo dejaremos reposar durante 25 minutos.
Mientras en el vaso batidor trituraremos el lino con los 180 gr de agua hasta conseguir una pasta lisa. Añadiremos entonces la quinoa hidratada a la que quitaremos el agua caliente y le añadiremos los 125 gr de agua más, el aceite de oliva  virgen extra, la cúrcuma, la sal y pimienta, el bicarbonato, el zumo de limón y parte del romero fresco. Triturar hasta conseguir una pasta, no hace falta que sea muy homogénea, si quedan trozos de quinoa entera no importa, le dará textura a nuestro pan. 
Forraremos nuestro molde ( de unos 20 cm) con papel sulfurizado y verteremos aquí la masa, entonces decoraremos antes de hornearlo con las pipas de girasol y más romero. Lo hornearemos una hora y cuarto, tal vez un poco más, dependiendo del horno a 170 grados. Comprobar con un palillo que este bien cocido, si es así, lo dejaremos reposar de un día para otro para que repose.
Es importante guardarlo en el frigorífico, también lo podremos congelar por porciones.
Este pan es muy bueno para nuestros desayunos acompañando hummus, huevos... o lo que más nos guste.

Este año nos hemos propuesto explorar el mundo de los fermentados, consumimos a diario kéfir de agua desde hace más de un año y hemos notado una mejora notable en nuestro sistema digestivo. Esto nos ha llevado a tomar la decisión de ir un poco más allá, fermentar verduras, que mediante un proceso muy sencillo conseguimos un producto muy beneficioso para nuestro organismo.
Existen dos manera de fermentar las verduras, una es elaborando ensaladas a las que les añadimos solamente sal y las prensamos, de esta manera extraemos todo su jugo. En unos días (5 o 6) habrán sufrido una fermentación láctica que generaran los organismos probióticos que se instalaran en nuestro intestino beneficiando y reforzando nuestro sistema inmunológico.
La otra forma de fermentar es la que nos ocupa hoy, mediante una salmuera leve y los aromáticos que más nos gusten conseguiremos el mismo proceso que os comente antes. 

INGREDIENTES 

4 Remolachas 
1 l. agua mineral
2 cucharadas soperas de sal
4 dientes de ajo pelados
Bayas de enebro y laurel


Lo primero que haremos es lavar bien nuestras remolachas y partirlas en unos ocho trozos. Disponerlas dentro del frasco donde vamos a fermentarlas. Llevar a hervor el agua mineral y dejar enfriar a temperatura ambiente, entonces añadir la sal y los aromáticos que más nos gusten, nosotros hemos utilizado bayas de enebro, hojas de laurel y ajos. Disolver la sal y entonces verter todo el liquido en el frasco. Asegurarse de que el agua cubre completamente las remolachas y taparlo. 
Reservar nuestras remolachas en un lugar oscuro y fresco (temperatura ambiente), dependiendo de la temperatura que haga, tardará más o menos en fermentar. Ahora, siendo invierno en 6 o 7 días estarán listas. Si fuese verano tal vez en 4 o 5 días estarían para consumir.
Utilizadlas en vuestras ensaladas o para acompañas guisos un poco más pesados de consumir, y sobre todo consumid la salmuera que tendrá todas las propiedades beneficiosas para nuestro organismo.









Todos las semanas escogemos un día para elaborar pizza casera, las hemos elaborado básicas, con masa madre, integrales, veganas elaborando la masa con coliflor o arroz... Todas son buenísimas, es una elaboración muy agradecida ya que permite agregarle cualquier producto que tengamos por casa.
Hoy os proponemos una pizza vegetariana con base de quinoa, llevábamos mucho tiempo queriendo hacerla y por fin nos decidimos. La receta es de  ChefBosquet,  es muy fácil de elaborar y esta masa da mucho juego para elaborar más recetas a parte de la pizza que os iremos enseñando.


INGREDIENTES (para 2 personas):

-Para la base de la pizza:

150 gr quinoa
45 gr agua mineral
5 gr sal
2 gr pimienta negra
1 gr orégano seco
20 gr aceite de oliva virgen extra


-Para el relleno de la pizza:

4 c.soperas de hummus (ver receta aquí)
4 c.soperas de pesto (ver receta aquí)
1 mozzarella
Brocoli escaldado
Hojas de espinaca escaldadas
Queso feta desmigado
Parmesano rallado
Aceite de oliva virgen extra


Lavar bien la quinoa, disponerla en un bol y volcar sobre ella el doble de cantidad de agua recién hervida, filmar bien y dejar reposar una hora y media. Transcurrido el tiempo colaremos toda el agua reservando 45 gr para elaborar la masa que hará de base de la pizza.
En un baso triturador añadiremos la quinoa hidratada, el agua, la sal y la pimienta y el orégano seco. Triturar hasta conseguir una masa lisa, la textura debe ser untuosa y firme.
Con estas cantidades elaboraremos dos masas de pizza. En un papel sulfurizado con un pincel extender bien el aceite de oliva virgen extra. Extender entonces la masa de quinoa dándole la forma que más os guste, teniendo en cuenta que sea del mismo tamaño toda ella. Si queréis podéis dividirla en dos bandejas para poder extenderla bien. Hornear 10 minutos a 220 grados. La sacaremos del horno, daremos la vuelta a la masa y sobre ella dispondremos todo el relleno, nosotros le pusimos diferentes verduras, con hummus y pesto y quedo deliciosa, podéis ponerle lo que más os guste. 
El resto muy sencillo, hornear a máxima temperatura del horno hasta que se gratine bien y ya estará lista para consumir.






Todas la semanas elaboramos un plato de pasta, como ya sabéis nos encanta la cocina italiana y nos gusta explorar todo su recetario tradicional tan amplio que poseen. Existen infinidad de tipos de pasta y salsas con que acompañarlas, aunque si nos tenemos que decantar por una sería sin duda por el pesto ya que admite muchas variaciones y siempre queda buenísimo... en una ensalada, acompañando una burrata o con un plato de pescado. 
Hoy os proponemos utilizar la pasta risoni o puntalette, que es muy similar al arroz y queda fantástico si lo tratamos como si fuese un risotto. Un poco de verdura de nuestro huerto ecológico y algo de queso y disfrutamos como niños pequeños. No es el tipo de pasta más habitual en España pero de verdad que merece la pena buscarla.


INGREDIENTES (para 2 personas):

140 gr risoni
50 gr ajo tierno picado
50 gr piel de calabacin picada
50 gr tallo de brocoli picado
40 gr hojas grandes de espinacas cortadas grosamente
40 gr pesto (ver receta aquí)
20 gr aceite de oliva virgen extra
Sal y pimienta
1/2 mozzarella cortada a láminas
Agua mineral caliente
Parmesano rallado

En una sarten rehogaremos el ajo tierno, el calabacin y el brocoli con el aceite de oliva virgen extra sin que tome color, entonces añadiremos la pasta risoni y seguiremos rehogando 2 minutos más a fuego medio. Añadir el agua caliente poco a poco como si se tratase de un risotto sin dejar de removerlo. Condimentar con sal y pimienta y pasados unos 13 minutos nuestra pasta estará lista. Añadir entonces las espinacas ya fuera del fuego, el pesto y el parmesano rallado que queramos. Deberá quedar muy untuoso.  Disponer en el fondo del plato las láminas de mozzarella y encima dispondremos nuestro risoni y ya estará listo para disfrutarlo.


  En casa consumimos legumbres al menos tres veces a la semana, junto con las verduras son la base de nuestra dieta aunque no somos vegetarianos.
Como sabeis solemos cocinar un día o dos a la semana y dejamos organizado todo para que el resto de días vayamos más desahogados y no perdamos tanto tiempo en cocinar. Aunque nos encanta estar metidos en la cocina tenemos más obligaciones que atender.
Las lentejas son una legumbre muy agradecida por lo fácil que es de cocinar y lo buenas que están, es muy difícil que nos queden mal. Las podemos tomar en ensalada, guiso o en hummus por ejemplo.
Hoy os proponemos como elaborar unas lentejas vegetarianas en olla rápida. En 20 minutos las tendrás listas. Y en el video además, tenéis un recopilatorio de 3 recetas para hacer en olla rápida, sencillas y que os sacaran de más de un apuro. 



INGREDIENTES (para 2 personas):

150 gr lentejas

75 gr zanahoria
75 gr berenjena
75 gr cebolla
75 gr tomate
50 gr espinacas
50 gr pimiento rojo
125 gr patata
1 cucharada de cafe de pimentón dulce de la vera
2 hojas de laurel
Sal y Pimienta
30 gr aceite de oliva virgen extra
800 gr agua mineral

La noche anterior poner en remojo las lentejas, esto nos ayudará a facilitar la digestión. El resto es muy sencillo. Procederemos limpiando y preparando las verduras como más os guste, nosotros las cortamos todas del mismo tamaño, de un centímetro está bien así en cada cucharada tomaremos de todo. Disponerlas en la olla junto con las lentejas y todo el resto de ingredientes. Añadir el agua y tapar la olla rápida. Dejar cocer desde que genere la presión durante 20 minutos. Dejar enfriar la olla y ya tendréis listas las lentejas. Fácil verdad?!





En casa nos encanta elaborar dulces tradicionales que han pasado de generación en generación, aún conservo los dos recetarios de mis abuelas que eran grandes cocineras, ellas junto con mi madre fueron las que me introdujeron en este mundo que tanto me apasiona a día de hoy.

Este bizcocho de naranja pertenece a uno de los recetarios de los que os hable, es muy típico en la región de Murcia, y en casa lo elaboramos mucho. Esta vez introducimos una pequeña variante, sustituimos el aceite de oliva virgen por el aceite de oliva virgen extra a la naranja que descubrimos en nuestra visita a Naturvie Gourmet. Ubicados en Badajoz, elaboran distintas variedades de aceites virgen extra y  demás productos gourmet que son un verdadero tesoro.


INGREDIENTES

2 huevos
110g azúcar o miel o sirope de agave/arroz
220g leche o leche vegetal 
110g aceite de oliva virgen extra, nosotros usamos a la naranja Naturvie Gourmet 
100g zumo de naranja 
390g harina de trigo
6g levadura o polvo de hornear
6g de bicarbonato
ralladura de una naranja


Precalentamos el horno a 180 ºC.

Forramos el molde y engrasamos bien, según el que elijamos, el bizcocho saldrá más alto y estrecho o más largo y fino. Ponemos en un bol los huevos y  el azúcar, batimos hasta que doble su volumen. Añadimos después la leche, el zumo de naranja y el aceite y seguimos batiendo. Tamizamos la harina con la levadura e incorporamos también a la mezcla, removiendo con movimientos envolventes. cuando tenemos la mezcla bien integrada, volcamos en el molde y metemos al horno, ponemos en la parte baja del mismo y lo tenemos durante una 55 minutos. (según el molde durara esto o un poco más). Estará cuando al meter un palillo metálico salga limpio. Por último, sacaremos, dejaremos enfriar y desmoldar.






Cada año somos más los adeptos a buscar nuevas experiencias en la velada de Fin de Año, cansados de fiestas con cotillón y de trasnochar, cabe destacar que la edad tampoco acompaña... Un buen plan alternativo es el turismo rural. Busca un lugar con encanto, no tienes porque irte lejos, seguro que en tu ciudad encuentras sitios fantásticos donde desconectar.

Así lo hicimos nosotros, vivimos muy cerca de Sierra Espuña, solemos ir para hacer rutas de senderismo los fines de semana rodeando el  barranco de Gevas. Buscando en internet, encontramos rápidamente el alojamiento rural Bajo el Cerro, ojeamos su web y nos decidimos por pasar la noche de fin de año y así aprovechar el día uno para hacer una ruta con bicicleta por la zona.

Bajo el Cerro se encuentra en mitad de Sierra Espuña, en la pedanía El Berro que pertenece a Alhama. Consta de doce habitaciones separadas en dos edificios, en el principal se hayan ocho y en el molino harinero cuatro. Los edificios tienen varias terrazas donde poder disfrutar de un buen desayuno, comida o cena. Sus vistas y la tranquilidad del lugar merecen de por si el viaje.
Todos los aspectos están cuidados por el personal del lugar, desde que llegas te hacen sentir como en casa. Las habitaciones son muy acogedoras y todos los servicios de los que disponen son de gran calidad. 

El servicio de cena es fantástico en relación calidad-precio. El menú consta de un entrante frío, entrante caliente, ensalada, plato principal y postre. Cabe destacar que no hay carta, es único, pero no hay problemas en adaptarlo a los gustos del cliente. Tomamos un hummus de remolacha, crema de calabaza, ensalada verde con granada y pipas de calabaza todo de su propia huerta y el plato principal fue un salmón al vapor acompañado de una salsa a la naranja. El postre fue un brownie de chocolate con uvas congeladas. 
El servicio de desayuno también es fantástico, pan de masa madre, tarta de queso casera, torta de naranja, yogurt de cabra también casero, compotas de frutas... os será difícil elegir, nosotros lo probamos todo. 
Debido a la estación del año en la que nos encontramos no pudimos disfrutar ni del solarium, ni la piscina. Volveremos más adelante para disfrutar de la experiencia en su plenitud. 
Bajo el Cerro, un lugar único en la provincia de Murcia, no dejen de visitarlo.

Hospedería Rural Bajo el Cejo.
Calle el Paso, s/n, 30848. El Berro – Alhama de Murcia, Murcia
Teléfono de reservas: 968 668 032Email: info@bajoelcejo.com